Análisis de «los 7 hábitos de la gente proactiva» de Stephen Covey.

La esencia de esta entrada trata sobre, que los hechos basados en el éxito, pueden mostrar las características de la persona proactiva al mundo exterior. Sin embargo, decir que los ejemplos exitosos han florecido en las últimas décadas, es incorrecto.

Es decir, El resultado final es una imagen pública extraordinaria, interacciones sociales, una persona proactiva, una gran riqueza, mostrar a otros cuantos títulos conocemos, etc. Un enfoque desde afuera hacia adentro. Trabajaremos para crear cosas, bienes, relaciones, logros que mostrar y una vez conseguidos, eso te convertirá en una persona proactiva.

proactiva

Como alternativa, el autor propone un paradigma opuesto, basado en un enfoque que emana desde dentro hacia afuera. Que es precisamente el que se utilizaba desde la época de la ilustración, pero que, por algún motivo, cayó en el olvido.

A través de este modelo se trabaja primero en la integridad personal, en nosotros mismos, para crear unos fundamentos sólidos. Este paradigma fomenta valores como la humildad, la integridad, la modestia o el valor.

Una vez hayamos alcanzado la llamada “victoria privada”, a través de los tres primeros hábitos, habremos conseguido pasar a un estado de independencia. Y podrás trabajar en los siguientes tres hábitos, que te llevará a un estado de interdependencia, en el que aprovecharemos el efecto de generar sinergias. La “victoria pública”.

Hábito #1 – Sé proactiva

Puede dividir el mundo en dos áreas, el área controlable y el área incontrolable. Llamamos a estas dos áreas el círculo de preocupación y el círculo de influencia. Dentro del alcance de la atención, incluirá el clima, la política, la economía, la opinión de la gente sobre ti, las opiniones de otras personas, etc

Dentro del ámbito de influencia, te proporcionaremos actitud, nivel educativo, habilidades aprendidas, hábitos, entusiasmo, etc. En base a esto, encontraremos dos tipos de personas: reactivas y proactivas:

● Las personas reactivas reaccionan a eventos que están fuera de su control, se quejan sobre estos eventos o sobre sus circunstancias personales. Así mismo, están continuamente frustradas esperando un cambio que puede o no suceder, y sobre el que poco pueden hacer porque no depende de ellas.
● Las personas proactivas tienen claro que sus decisiones dominan su vida, no sus condiciones. No se lamentan sobre cosas que no pueden controlar y toman acciones para mejorar aquellas sobre las que sí tiene el control. Tienen claro que hay ciertas situaciones que no pueden, pero sí pueden elegir su reacción

Ante una situación de fracaso, la persona reactiva culpará a agentes externos, ubicados en su zona de preocupación. Mientras que, la persona proactiva asumirá responsabilidades y buscará la manera para mejorar y sortear el problema usando los medios a su alcance.

Hábito #2 – Comienza con el fin en mente

Al desarrollar nuestro proyecto de vida tenemos que hacernos muchas preguntas para saber qué es lo que realmente queremos. Tenemos que empezar con una visión, una imagen que represente lo que queremos conseguir.

Así, cuanto más clara y significativa sea esa visión más fácil te será caminar hacia ella. Para conocer qué camino tomar, que tener una mentalidad proactiva y una idea de a dónde queremos llegar para empezar dónde estamos.

Hábito #3 – Prioriza las tareas importantes

Es en este punto es cuando podemos empezar a desarrollar un plan de acción detallado y que luego intentar ejecutar de la mejor manera que te sea posible, aquí es tiempo de empezar a administrar nuestro día a día.

El primer hábito consistía en ser una persona proactiva y tomar la responsabilidad, el segundo hábito se formaba al crear una visión ideal de tu futuro, y este tercer hábito consiste en aterrizar esa visión a la realidad y empezar a construirla.

Nuestros principios y valores tienen que ser prioridad en esta etapa de tu desarrollo, por eso es fundamental que empieces a ser consciente de la administración del tiempo que tienes disponible.

Hábito #4 – Piensa Win/Win

Al desarrollar los hábitos para lograr una victoria privada, ya entendimos lo que se requiere una persona proactiva, para poder ganar de manera individual. Ahora el siguiente paso es crear situaciones donde todas las personas que están involucradas con nosotros puedan ganar de cierta manera.

Hábito #5 – Busca primero entender y después ser entendido

Aprender a escuchar es una de las habilidades más importantes que una persona proactiva puede desarrollar, si no se tiene esta habilidad es imposible establecer buenas relaciones. La clave para ser un buen oyente es evitar perturbar los deseos del otro y mantener la curiosidad por comprender a la otra persona.

Hábito #6 – Genera sinergias

Es cuando logras coexistir con grupos de personas efectivas. Tus relaciones personales y profesionales están basadas en confianza y responsabilidad, al lograr este punto te rodeas de gente que busca soluciones creativas de manera conjunta.

Hábito #7 – Afila la sierra

Para terminar este ciclo tienes que concentrar tus esfuerzos en seguir mejorando cada día, la perseverancia te permitirá desarrollar constantemente todos los aspectos de tu vida. El autor describe esta parte como un proceso de renovación equilibrada.
Hay cuatro dimensiones importantes que tienes que alimentar constantemente:
● La parte física: es decir todo lo relacionado a tu cuerpo, como la nutrición, el ejercicio. – la parte mental: leyendo meditando y planeando objetivos.
● La parte social: el servicio que ofreces a otros, tu confianza y tu empatía.
● La parte espiritual: que está relacionado a tus valores y a tu centro más profundo.

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